Ixumm: Ideas X un mundo mellor

Este blog pretende publicar dun xeito sinxelo e rapido distintas ideas que desenvolvin o longo do tempo co obxecto de dalas a coñecer e de que se alguen as atopa de utilidade que as empregue.

13.10.04

SATI (y III)

Como ya se ha dicho anteriormente, la acumulación de agua caliente es menos eficiente que acumular el hielo, pero el uso racional de la infraestructura, esto es , el deposito aislado térmicamente, permite acumular el calor producido en exceso en el verano, utilizando las mismas instalaciones para obtener aporte térmico en invierno a un coste inferior al disponer de un foco caliente a mayor temperatura, al menos en los primeros días del invierno.
La idea aquí propuesta tiene fundamento en los antiguos neveros. En la antigüedad, cuando aun no se disponía de frigoríficos se utilizaban los neveros, en los cuales se acumulaba y compactaba la nieve caída en los días mas duros del invierno, que conservada en esos depósitos aislados permitía disponer de hielo en pleno verano. Así lo que aquí se plantea no es mas que una actualización a la tecnología moderna de una idea ingeniosa.
En conclusión, esta solución seria una posibilidad más en el objetivo del ahorro energético a considerar en el diseño de nuevas edificaciones, donde integrado adecuadamente solo supondría unos ligeros aumentos de coste, compensados ampliamente por los ahorros en el consumo de energía producidos.

11.10.04

SATI (II)

Ahora se nos plantea la pregunta de cómo conseguiremos producir todo ese hielo con el enorme gasto que supone. Para responder, démosle la vuelta a la pregunta, ¿cuál es el mejor sistema para aporta calefacción en invierno? Sin duda en la mayoría de las situaciones, lo es la Bomba de Calor, que con un rendimiento superior a la unidad en función de las condiciones de funcionamiento y del tipo de bomba. La bomba de calor se basa en la extracción de calor de un foco frío para transferirlo a otro caliente, de modo simple, es una nevera invertida. Lo que obtenemos de una bomba de calor como “subproducto” es un fluido mas frío, que se podría utilizar fácilmente para la producción de hielo y que después acumularíamos en un deposito aislada térmicamente.
A nivel técnico, la bomba de calor aumenta su rendimiento cuanto menor es la diferencia de temperaturas entre el foco frío y el caliente, por lo tanto, la producción de hielo a partir de unas condiciones ambientales invernales, implica una mayor eficiencia energética que producir esa refrigeración en pleno estío.

1.10.04

Sistema de Acumulación Térmica Interestacional (I)

Dependiendo de las condiciones climáticas de un determinado lugar, generalmente existe una gran diferencia de temperaturas medias den los periodos centrales del verano y del invierno. En esos periodos de calor abrasador o de frío intenso, a menudo nos preguntamos si no seria posible guardar un poco de ese frío o ese calor para la otra estación. Pues bien, en este texto se pretende plantear una solución factible tecnológica y económicamente.
Antes de nada, hay que señalar que el mejor sistema para ahorrar energía en nuestras viviendas y oficinas, tanto en invierno como en verano es disponer de un buen aislamiento térmico, con el fin de evitar las transferencias térmicas con el exterior, y así poder mantener una temperatura mas estable en el interior. Si además se combina con una construcción bioclimática y aprovechamientos solares, las necesidades térmicas se verán drásticamente reducidas. Sin embargo estas medidas no impiden que en los momentos extremos del verano y el invierno sea necesaria una actuación de calefacción o refrigeración.
Un pequeño análisis de las dos alternativas que se nos presentan, la acumulación de frío del invierno resulta mas eficiente que la acumulación del calor del verano, gracias al fenómeno físico de la congelación del agua a 0º C, con su consiguiente calor de fusión, y por tanto una gran acumulación térmica en un intervalo de temperaturas muy reducido. Así para fundir un gramo de hielo, se necesitaría la misma energía que para elevar un gramo de agua liquida 80º C, con la ventaja de que la fusión se realizaría a una temperatura prácticamente constante. Por otro lado, se podría aprovechar la misma infraestructura para la acumulación de agua caliente para el invierno, aunque el rendimiento seria indudablemente menor, pero su coste adicional sería cero.